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SEIS POESÍAS
( Emma Rotini ITA – SEI POESIE – trad. Eva Barberà del Rosal )
Bajo la ceniza
El fuego se apaga
Bajo los ladrillos
Alcanza el agua
Dentro del cilindro
Trepido el conejo
Dentro de mi pecho
Guarda la rabia
Dentro de mi corazón
Hay una esperanza
¡Che tantas lágrimas
Tengan un tope!
Sombra como esencia de luz
En mi peregrinaje continuo
Cerca de la meta final.
Sombra como otra la mía misma
Alargada, proyectada
Sobre la acera gris y desértica.
Sombra como el espectro
De aquello que era, cuando feliz
Saboreaba la felicidad.
Sombra como apariencia de una ilusión
Aquella de ser aún amada.
Sombra como aquella que veo
Casi constante sobre tu cara
Ya descontento y desilusionado.
Sombra como reparo de días oscuros
De sueños obsesivos
Que más tarde o más temprano
Retornaran llenos de luz.
Nuestra vida, una rosa bellísima
Pero llena de espinas.
Inicia con ternura, con una tinta elegante.
Se encamina con placer:
Su tallo está derecho,
Los colores se hacen vivaces y alegres.
Después despuntan las espinas
Siempre más largas:
El tallo está lleno de “obstáculos”,
El color es rojo sangre...
Pero por quien resiste la fina y fantástica:
La rosa vuelve a hacerse bellísima,
De un amarillo reluciente
Y de un perfume que te deja ebrio
Y no se olvida.
Soledad cercada o causada
Salida de un modo imprevisto.
Un parque nevado
Lleno de plantas
Del tronco bastante largo.
Solamente un abeto
En un punto preciso
Se hace piramidal
Espolvoreado de fuegos
Hay apoyados sobre ramas solitarias y pequeñas
Esperando que un rayo
De sol fugaz
Los mute en gotas
Cadentes sobre el prado ya amarillo.
Por la noche una lámpara
Comienza a brillar
Dejando a la luz solamente
El espacio ocupado en silencio
Por un banco,
Donde sin embargo la nieve
Ha formado un manto uniforme
Intocable,
Porque hace tanto tiempo ya
Que el hombre no se para a pensar.
Como un rubí rojo
Sobrevives la vida
Y tiemblas del hecho que la meta es lejana
Y hay todavía tiempo
Para coger los frutos del día que te toca.
Horizontes de luz relucientes y difusos
Tu sin el otro entrevéis, pero certeza no hay...
Como una esmeralda verde
Me parece bastante grueso delicado,
Pero siempre constante y bastante fuerte,
Tu desesperas, pero sabios cada día que pasa
Tu mente erudita y sedienta de hechos.
Eres rabioso, pero deja desaparecer el rencor
Alejándolo rápido de los que tu crees que te perjudica.
Eres de mil colores y justo por esto
Que te quiero ver con tu tinta natural
Así como una gema de color no tiene
Pero se viste de tantos, reflejando la luz.
Tu eres fuerte y caliente, pero sabes también cómo mostrarte
Muy dura y pungente justo como
La punta de un precioso diamante.
Oscuridad nocturna
Pasos inciertos entre los hilos de la hierba
Una humedad de madidi
Perfil de arbustos y
Lugares cubiertos con árboles gigantescos
Y después de improviso
Millares de luces
Minúsculas y móviles.
En el aire se liberan
Ligeras y brillantes
Recordando la estela de la varilla mágica
Dejada por una hada
En un cuento apenas contado.
En tanto la mirada sigue
Estas luces briosamente intermitentes.
Después los ojos van hacia el cielo
Negro por la gran negrura nocturna
Y entonces las luces fluctuantes
Se transforman en estrellas fijas
Dispuestas algunas en orden
Como los dos grandes carros,
Amigos y en espera
De trasportar vía
Los sueños de los niños
Que duermen tranquilos
Antes que llegue el alba.