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Primero fue la imaginación    Eva Barberà del Rosal

 

 

 

Si resulta que yo no me creo nada de la ciencia o superciencia, que actúa a mi parecer como un pseudo-comportamiento-mítico y de vínculo estrecho “normal”, que me parece estupendo.

Aunque la resurrección del hombre forma parte de su historia hoy y siempre (devenir).

Recapitulemos:  “El hombre es cerebro”  El hombre no tiene un aguijón como las abejas...

Ok!

Es nuestra defensa seguir este camino de noches y días rutinarias, pero allá se esconde el tesoro o inclusive el pensamiento del decir...  hay algo o solamente hay prosa en movimiento???

Hay espacio-tiempo.  A veces no.  Materia sin cúmulo de agujeros negros, super-partículas especiales no fugaces entidades como diríamos de fuentes de luz eclipsadas como el pensamiento de un eco de viento.

El mar de mi antojo me verborrea, aunque yo siempre he escuchado a Saturno;  por eso probablemente me siento culpable de vivir.

Esta terrible noción de lo gestual en la astronomía... ¿Qué nos quieren narrar todas estas esferas flotantes? 

Oh, dónde estoy???

Estoy aquí o allí.

La tristeza no cabe a la duda.  ¿Por qué?

Es tan dura la forma para ser interpretada, es el lenguaje lo que somete al más ufólogo, al más tremendo artista del tiempo.

Romanticismo espacial:  ¿por qué no?  “George Adamski”.

No sé dónde vamos, este viaje que se detiene sin más.  Es tan puro sentir que sientes, pero no me dejo guiar por nadie ni por nada.

Es mi puro instinto como el miedo de la vida-muerte.

Somos vida-muerte, música terrenal.  Esa imagen de lo efímero como foco sin interés o transformación.

¿Cómo viajan esas naves?

Como la velocidad del tiempo y de la luz como la velocidad de la misma levitación, sin punto de partida ni de llegada.  La plenitud orgásmica del cielo sin ocultación.  Es aquello que luce como arquetipo de sendero, es navegar sin rumbo aquellos turistas del espacio, zig-zag.

No es verdad que no hay vida inteligente, pero da miedo creerlo.  Es absurdo pensar, ¿verdad?

Solamente quizás actuar, es más cuerda la decisión entre otras cosas con intención, favorecida de la razón.

Pero la mencionada estigmatizada moda de artes de los extraterrestres que bailan y danzan porque aunque no sean ni nogmos ni hadas, son seres como mi cuerpo.  ¡Amo cómo viajan!

Es una sabiduría tan locuaz vivir sin mirar atrás, porque ellos son así, no se repiten nunca, viajan viajan y viajan.

Visitan y no se cansan.

Viajar desde el punto más cercano relativo a ti...

Es que no se necesita viajar para viajar???  Ellos nos dan la respuesta.

Nadar como un verbo-titán poesía del mar de mi teoría únicamente pensar como imaginación fundadora del Big-Bang.