www.domist.net/esp artículos

L A   C O N C I E N C I A  por José Repiso Moyano


       -----------------------------------

 
La imagen percibida trasciende -memorizada-, pero el concepto cognoscitivo -simbólico, asociativo- más; sobre todo porque la imagen sólo trasciende a través del medio asociativo (en los seres vivos en general es el estímulo lo que se asocia).

-
La inteligencia humana "reduce" a través de conceptos algo real, pues algo real es objetivo de atención y lo añade a su experiencia inteligible.
Por tanto, la inteligencia reduce, "codifica", sintetiza;
como lo hace cualquier ser vivo con lo que le es estímulo, necesidad, conformación de sí mismo. Progresivamente elabora su propia realidad, absoluta, única.

-
En claro, esto hace que la percepción sea selectiva previamente, es decir queda determinada a sus condiciones concretas de necesidad a priori, con respecto a lo que el exterior -el entorno- le estimula
y que le incita a evolucionar, a ampliarse, a adaptarse en suma. Si se quiere entender: el hecho selectivo en la percepción es netamente una reacción, una adaptación obligada por criterios básicos de necesidad ante lo que el entorno ya "le da" sin atender a esos criterios, de manera sucesiva, casual o incontrolable (Hume los consideraba hechos sucesivos o fenómenos; pero, en confusión, les negaba tal condición perceptiva, tal causalidad de la percepción).

-
Sin embargo, en el ser humano -algo propiciado por el lenguaje-, la reacción perceptiva se ha adecuado al concepto -al símbolo-, a la motivación conceptual, lo que he ha conducido a que sea dependiente, modelador y responsable de tal capacidad y en/por ese contexto: consciente. Porque lo ha creado ya ha sido intención y, además, al mismo tiempo... comprensión -conciencia- paulatinamente de su propia obra, de su propio protagonismo. Él es el que se protege con y de la realidad con una reacción perceptiva que concierne a cada una de sus emociones, que la enraíza y la determina en ellas al modo social; es decir este hecho
le constituye una innegable "estructura a priori" que conlleva un condicionador y, ¿cómo no?, causal protagonismo -el que es inherente a la responsabilidad-.

-
Por ello, no existe conciencia sin ser responsabilidad, sin ser propia conceptualmente e irgue de lo que conceptualmente trasciende exhortando un propio protagonismo emocional, de permanencia en "valores"  morales o éticos. Además, ya ser responsable desata o implica una discursividad de unos valores éticos ineludibles o, más claro, que tienden a cuidar la entelequia a la que están sometidos.

-
En la vida, el ser humano intenta mitigar emocionalmente las carencias que conceptualmente ha diferenciado, carencias que sólo tienen respuestas con lo que anteriormente ha concebido (estableció la paz contraponiéndose a la guerra, la esperanza para fortalecer el ansia por vivir, la justicia por dignificar las acciones hacia una óptima sociabilidad, etc.).

-
Todo ello porque está enmarcado en lo responsable o, en conclusión, que a expensas de una voluntad conceptual puede extenderse en lo que de responsabilidad implica, en conciencia.

 

NOTA.- La conciencia no preexiste a la ética, ni ésta a su carácter social.


José REPISO MOYANO