www.domist.net/esp artículos

ELEMENTOS DE REFERENCIA
por José Repiso Moyano
===================

 



Se confunde la verdad abstracta -la que aún no conocemos- con la verdad concreta, la que viene determinada por hechos; por consiguiente, cada hecho concreto es una verdad en sí misma y, además, es un apoyo -un punto de referencia- para una coherencia, para unificar verdades con un contenido que revalide una interrelación real de tales verdades o hechos concretos.
-
La coherencia es una dilucidación de un suceso, de un fenómeno; y con la cual se "descartan", se eliminan los efectos que no le son propios. Así, a cada suceso le concierne un tipo de verdades y no otras; o dicho más claramente, le concierne unos puntos de referencia obligados para conseguir una objetividad, para no atribuirle elementos no reales, para reconocerlo y no negarlo como realidad.
-
Por lo tanto, esos puntos de referencia recurridos -principios o hechos concretos- son absolutos o, si no, negarán la realidad; porque son los que la sustentan, porque son los que la componen, porque son los que atestiguan de que existe, de que es.
-
Ahora bien, en nuestra acción social cargada de emociones, de atavismos y de intereses morales utilizamos puntos o elementos de referencia estrictamente subjetivos; es decir que cada uno los entiende de una manera, aunque sin duda sí prevalezca cierta convergencia común.
De seguida, cuando nos comunicamos, nuestras opiniones pueden estar contextualizadas con unos u otros elementos, a merced de una capacidad por discernirlos o no, en cuanto se opte por una expresión objetiva o lo más próxima a la objetividad -si se utilizan también elementos subjetivos- o sólo personal.
-
Pero lo más importante es el darse cuenta de que por encima de las opiniones están los hechos, ahí, ofrecidos ya, dados; que son existencias y que son insustituibles por nuestras opiniones.
No es cierto que el concepto no conozca o no pueda conocer la realidad; porque el concepto ha nacido dentro de la realidad -y no fuera-, consecuente a ella coherentemente o no. El concepto "árbol" habla de un árbol y no de una estrella, se dirige directamente a su transfondo y no asume o permite "que le metan gato por liebre"; ese concepto señala -reconoce- un objetivo, señala un hecho, y está sin remedio subordinado a lo que es o está enriquecido o corroborado por lo que es.
-
Con el lenguaje usamos siempre unos elementos de referencia objetivos; pero, frecuentemente, podemos menospreciarlos en beneficio de un interés emocional -los animales no lo hacen tanto-.
Terminando, comunicamos -decimos- no los elementos de la nada, sino los elementos de la realidad; sin embargo,  esos elementos podemos conectarlos erróneamente -lo que es verificable-, extralimitándonos de lo real para, así, negarnos también erróneamente como elementos suyos, confundiéndonos tal cual vez o deformando la realidad.
-


José REPISO MOYANO